martes 8 de abril de 2008
Mujeres poetas santafesinas
jueves 28 de febrero de 2008
De estar sola en el universo
esa es la mentira trivial
que me repito en las mañanas congeladas
el frío dentro construye su propia cuna
cuna de barrotes
sepelio de la madre que está lejos
abrumada por su propio frío
ella no es como debiera ser
yo no soy como debiera ser
voces dentro repiten la letanía del deber ser
deber ser perfecto
deber de ser como los otros aparentan
fósiles de felicidades inútiles.
miércoles 26 de diciembre de 2007
Esperando a Godot
La espera es un ilusión, qué esperamos?quién espera?En la obra de Beckett, Vladimir y Estragón han sido perfilados como personajes cerca de la risa, cerca del drama, cerca del absurdo. El narrador no nos seduce con la facilidad de saber qué esperan.Los críticos literarios pueden afilar sus lápices (o disponer de su computadora) con este material; la crítica siempre implica alejarse un poco, re-elaborar tácticas, acercar teorías y sobre Beckett se ha escrito profusamente.
La espera de los hombres, de algo, de alguien que vendrá (ya no hoy, sino mañana). Con esta ilusión apoyamos nuestra cabeza en la almohada, aliviados con la promesa. En última instancia el deseo es lo que debe cumplirse, lo que se cumple debe desearse de nuevo, saciarse. Lo que ya fue alcanzado generará otro deseo, una nueva espera, que cada uno imagine lo que esperan los personajes de la obra, impele a imaginar lo que cada época (individuo, tribu) imagina que vendrá.
martes 27 de noviembre de 2007
Redención
cuadro: Autoretrato. Salvador Valero.
Hasta que los ojos no fueron más que un bosque seco
Era su madre esa junta de pañuelos de sangre?
Era, aquellos lutos reunidos como pobres flores arrancadas con apuro?
Lloró y lloró hasta que fue también el llanto de los otros
El cielo le trajo promesas: ángeles como rosas
Muchachas bellas al tacto
Los humanos se le corporizaron en su completud
Había fallas en su mundo
Pero muchas veces una sola palmada hizo volver su boca, dulce.
“Aquí estamos”, se repetía para olvidarse un poco de la ausente.
martes 23 de octubre de 2007
Salir de lo autorreferencial
domingo 7 de octubre de 2007
Reflexiones sobre la novela

Si bien ya hemos traspuesto la valla de la división tajante en géneros, es muy distinto para el escritor dedicarse a la poesía o a la prosa. Personalmente no soy buena para escribir cuento, no me interesa tanto leerlos, así como tampoco su escritura, me seduce más la fragmentación de la poesía y el abismo de la novela, o tendría que decir el bloque de la novela, porque genera un esfuerzo casi físico en su realización; comenzando por el tiempo que hay que dedicarle a tamaña historia. Si bien el trabajo obsesivo del poeta con el lenguaje no puede equipararse con lo novelístico, el haber escrito poesía generará una buena prosa, cuidada y pertinente. Lo demás es un torbellino: la trama, donde nos enredamos o nos perdemos en el tiempo, los personajes, esos díscolos que Pirandello describió tan bien, hacen lo que quieren, se enemistan con el escritor, lo sabotean. Lo interesante es que el escritor sea el primer lector apasionado de su novela, quién sino se interesaría en ella si su creador se siente defraudado?



