miércoles, 26 de diciembre de 2007

Esperando a Godot

La espera es un ilusión, qué esperamos?quién espera?En la obra de Beckett, Vladimir y Estragón han sido perfilados como personajes cerca de la risa, cerca del drama, cerca del absurdo. El narrador no nos seduce con la facilidad de saber qué esperan.Los críticos literarios pueden afilar sus lápices (o disponer de su computadora) con este material; la crítica siempre implica alejarse un poco, re-elaborar tácticas, acercar teorías y sobre Beckett se ha escrito profusamente.
La espera de los hombres, de algo, de alguien que vendrá (ya no hoy, sino mañana). Con esta ilusión apoyamos nuestra cabeza en la almohada, aliviados con la promesa. En última instancia el deseo es lo que debe cumplirse, lo que se cumple debe desearse de nuevo, saciarse. Lo que ya fue alcanzado generará otro deseo, una nueva espera, que cada uno imagine lo que esperan los personajes de la obra, impele a imaginar lo que cada época (individuo, tribu) imagina que vendrá.

martes, 27 de noviembre de 2007

Redención

cuadro: Autoretrato. Salvador Valero.

Subió su cabeza a la luz: frío páramo lo tuvo llorando
Hasta que los ojos no fueron más que un bosque seco
Era su madre esa junta de pañuelos de sangre?
Era, aquellos lutos reunidos como pobres flores arrancadas con apuro?

Lloró y lloró hasta que fue también el llanto de los otros

El cielo le trajo promesas: ángeles como rosas
Muchachas bellas al tacto
Los humanos se le corporizaron en su completud
Había fallas en su mundo
Pero muchas veces una sola palmada hizo volver su boca, dulce.
“Aquí estamos”, se repetía para olvidarse un poco de la ausente.
María Barrientos

martes, 23 de octubre de 2007

Salir de lo autorreferencial


Aunque sea casi imposible, es un buen ejercicio sentirse desvalido a veces de la mirada autorreferencial para confrontar con sinceridad, sin leer lo que uno quiere leer, sin acomodar teorías con el viejo oficio de denostar lo creado. Pensar "con " puede ser un ejercicio enriquecedor, también imperfecto, inacabado, que no termina nunca, porque las dudas crecen sólo en mentes fértiles y las certezas florecen de la mano de títulos universitarios mediocres. El desafío es siempre el mismo, perpetuarnos en un par de poemas mejorados, hacer leer al otro su pequeña historia en nuestro cuento, recrear una familia inexistente durante cantidad de horas trabajosas, luchando con nosotros mismos y con lo que hemos aprendido hasta ahora.

domingo, 7 de octubre de 2007

Reflexiones sobre la novela


Si bien ya hemos traspuesto la valla de la división tajante en géneros, es muy distinto para el escritor dedicarse a la poesía o a la prosa. Personalmente no soy buena para escribir cuento, no me interesa tanto leerlos, así como tampoco su escritura, me seduce más la fragmentación de la poesía y el abismo de la novela, o tendría que decir el bloque de la novela, porque genera un esfuerzo casi físico en su realización; comenzando por el tiempo que hay que dedicarle a tamaña historia. Si bien el trabajo obsesivo del poeta con el lenguaje no puede equipararse con lo novelístico, el haber escrito poesía generará una buena prosa, cuidada y pertinente. Lo demás es un torbellino: la trama, donde nos enredamos o nos perdemos en el tiempo, los personajes, esos díscolos que Pirandello describió tan bien, hacen lo que quieren, se enemistan con el escritor, lo sabotean. Lo interesante es que el escritor sea el primer lector apasionado de su novela, quién sino se interesaría en ella si su creador se siente defraudado?

domingo, 30 de septiembre de 2007

La marca


Personalidades de los escritores: como en cualquier otro oficio, los hay introvertidos, extrovertidos, maníacos, fulgurantes, recalcitrantes.

Marca para todos: en un tiempo, tal vez en los primeros años se creó una necesidad de recluirse del mundo "real" en busca de algo menos doloroso, aburrido, estridente o cruel.

Ese irse para adentro, que es allí donde se cultiva ese mundo ideal, lo dejó a veces expuesto a ciertas críticas, porque estando en el mundo concreto ellos andaban "en la luna de Valencia" o en viajes siderales parecidos.

El escritor no anida adentro, no es autista, comienza a ver el mundo con ojos sacados de un torrente puro, como un niño.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Néstor Perlongher

foto: blogs.chueca.com/devaneos mentales

MATAN A UNA MARICA

Lo primero que se ven son cuerpos: cuerpos charolados por el revoleo de una mirada que los unta; cuerpos como películas de tul donde se inscribe la corrida temblorosa de un guiño; la hiedra viboresca de cuerpos enredados (drapeado en erección) al poste de una esquina; cuerpos fijos los unos, en su dureza marmoleante donde se tensa, preámbulo de jaba, jadeo en jade, la cuerda certera de una flecha; cuerpos erráticos los otros, festoneando el charol aceitoso con rieles en almíbar caricias arañescas que se yerguen al borde de la vereda pisoteada.
Cuerpos que del acecho del deseo pasan, después, al rigor mortis. En enjambre de sábanas deshechas las ruinas truculentas de la fiesta, de lo festivo en devenir funesto: cogotes donde las huellas de los dedos se han demasiado fuertemente impreso, torsos descoyuntados a bastonazos, lamparones azules en la cuenca del ojo, labios partidos a que una toalla hace de glotis, agujeros de balas, barrosas marcas de botas en las nalgas.

http://www.literatura.org/Perlongher/npmatan.html

domingo, 23 de septiembre de 2007

Las margaritas

cuadro: Juan Manuel Mesa


Cada pétalo tiende hacia su centro
sólo allí encontrará calor
para envolver tanto blanco

en conjunto parecen pensativas
¿sabrán de su vida efímera?

en esta tarde invernal parecen
damitas esperando fiestas de pueblo
o enfermeras cuidando a un hombre grave,
que cree tener visiones y extiende
su mano para tocarlas tan sólo un segundo.